Errores de gestión empresarial: señales de alerta que los directivos no deben ignorar.

Parte 1: Las señales de alerta que los directivos no deberían ignorar.

Este artículo forma parte de una serie dedicada a los errores de gestión más comunes que afectan a empresas de todos los tamaños. Analizaremos cómo la falta de seguimiento a los indicadores, la ausencia de análisis de causa raíz y la toma de decisiones basada en percepciones en lugar de datos pueden provocar que una organización repita los mismos problemas durante años.

Introducción

En el mundo empresarial existe una creencia peligrosa: pensar que las crisis aparecen de forma repentina. La realidad suele ser muy distinta.

Las organizaciones rara vez pasan de una situación estable a una situación crítica de un día para otro. Antes del deterioro financiero, de la pérdida de rentabilidad o de los problemas de flujo de efectivo, suelen aparecer señales que advierten que algo no está funcionando como debería.

Sin embargo, esas señales se ignoran, se minimizan o simplemente quedan desplazadas por otras prioridades. Con el tiempo, lo que comenzó como una desviación manejable termina convirtiéndose en un problema mucho más difícil de resolver.

Por ello, la pregunta importante no es cuándo apareció la crisis. La verdadera pregunta es:

¿Cuánto tiempo llevaban presentes las señales antes de que alguien decidiera actuar?

Las crisis rara vez aparecen de un día para otro, cuando una empresa enfrenta dificultades, es común escuchar explicaciones como:

  • "El mercado se puso difícil."
  • "Las ventas bajaron inesperadamente."
  • "Los gastos se salieron de control."
  • "La competencia está más agresiva."

Aunque estos factores pueden influir, pocas veces constituyen la causa completa del problema. En la mayoría de los casos existieron señales previas:

  • Presupuestos incumplidos.
  • Indicadores negativos.
  • Tendencias descendentes en ventas.
  • Incrementos de gastos no previstos.
  • Pérdida de productividad.
  • Problemas recurrentes sin resolver.

Las organizaciones no suelen fracasar por una gran decisión equivocada. Con mucha mayor frecuencia se deterioran porque varias señales importantes permanecen visibles durante demasiado tiempo sin recibir la atención necesaria.

La variación en los procesos y por qué debe gestionarse

Uno de los principios fundamentales de los sistemas de calidad es comprender que todos los procesos presentan variación.

Las ventas varían, los costos varían, los tiempos de respuesta varían, la productividad varía, los resultados financieros varían.

Pretender eliminar completamente esa variación es imposible.

La verdadera función de la administración consiste en comprenderla, medirla y mantenerla dentro de límites razonables, previsibles y controlados.

Las organizaciones exitosas no son aquellas que nunca presentan desviaciones.

Son aquellas que detectan oportunamente cuándo una desviación rebasa los límites esperados y actúan antes de que se convierta en un problema mayor. Cuando una empresa deja de observar sus variaciones, pierde una de las herramientas más poderosas para anticiparse a los problemas.

La información está disponible pero no se toman decisiones.

Muchas organizaciones creen que necesitan más reportes, más sistemas o más datos. Sin embargo, en numerosas ocasiones la información ya existe.

  • Hay estados financieros.
  • Hay reportes de ventas.
  • Hay presupuestos.
  • Hay procedimientos.
  • Hay observaciones del personal.
  • Hay indicadores.
  • Hay antecedentes históricos.
  • Lo que suele faltar no es información.
  • Lo que suele faltar es convertir la información en decisiones.

Una empresa puede tener miles de datos disponibles y aun así continuar avanzando sin dirección si nadie utiliza esa información para corregir desviaciones y tomar acciones concretas.

La información tiene valor únicamente cuando genera decisiones.

Cuando las desviaciones dejan de generar acciones

En toda empresa existen desviaciones respecto a los planes. Eso es normal.

Lo preocupante es cuando dichas desviaciones dejan de provocar análisis y acciones correctivas.

  • Cuando un presupuesto no se cumple.
  • Cuando las metas comerciales se alejan cada vez más.
  • Cuando los gastos aumentan.
  • Cuando la productividad disminuye.
  • Cuando determinados indicadores muestran tendencias negativas.

La pregunta no debería ser: ¿Quién tuvo la culpa?

La pregunta debería ser: ¿Qué cambió en el sistema para producir este resultado?

Cuando las organizaciones dejan de hacerse esta pregunta, comienzan a normalizar situaciones que deberían ser corregidas. Y cuando la desviación se vuelve normal, el deterioro suele acelerarse.

Análisis de causa raíz: por qué corregir síntomas no resuelve los problemas

Este es posiblemente uno de los errores más costosos en la administración.

Cuando aparece un problema, la tendencia natural es actuar sobre el síntoma visible.

  • Si las ventas disminuyen, se presiona al vendedor.
  • Si aumentan los gastos, se restringen compras.
  • Si disminuye la utilidad, se reducen costos.
  • Si surge una queja, se resuelve únicamente ese caso específico.

Estas acciones pueden generar alivio temporal, pero rara vez eliminan la causa real del problema. Los sistemas de calidad han enseñado durante décadas un principio que sigue siendo válido en cualquier organización:

Toda desviación requiere un análisis de causa raíz.

Las acciones correctivas efectivas son aquellas que eliminan o reducen las causas que generan el problema.

Corregir el efecto proporciona tranquilidad momentánea.

Corregir la causa modifica el sistema y reduce la probabilidad de que el problema vuelva a repetirse. Y ésa es una diferencia enorme.

La diferencia entre estar ocupado y estar enfocado

Otro fenómeno frecuente ocurre cuando la organización dedica enormes cantidades de tiempo y recursos a asuntos importantes, mientras descuida asuntos críticos.

  • Se desarrollan proyectos.
  • Se adquiere tecnología.
  • Se implementan sistemas.
  • Se generan nuevas iniciativas.
  • Todo ello puede ser positivo.

Sin embargo, ninguna iniciativa debería desplazar la atención de los factores que sostienen la supervivencia y la rentabilidad del negocio.

Ningún proyecto es más importante que:

  • La salud financiera de la empresa.
  • El cumplimiento de los presupuestos.
  • La rentabilidad.
  • El flujo de efectivo.
  • La productividad.
  • La satisfacción de los clientes.

Cuando los indicadores fundamentales se deterioran y la atención continúa enfocada en otros temas, la organización corre el riesgo de perder de vista aquello que realmente determina su desempeño.

La actividad no siempre significa progreso. Y estar ocupado no siempre significa estar avanzando.

Una pregunta incómoda para cualquier director, toda dirección debería detenerse periódicamente y responder con honestidad:

  • ¿Cuáles son hoy las tres principales señales de alerta de la empresa?
  • ¿Estamos actuando sobre ellas o simplemente observándolas?
  • ¿Estamos analizando las causas o reaccionando únicamente a los efectos?
  • ¿Estamos resolviendo problemas o aprendiendo a convivir con ellos?

La calidad de las respuestas suele anticipar el futuro de la organización.

Reflexión final

Las empresas no suelen fracasar por una única mala decisión. Con mayor frecuencia, los problemas aparecen cuando las señales de alerta permanecen visibles durante demasiado tiempo sin recibir la atención necesaria.

La buena administración no consiste únicamente en tomar decisiones.

Consiste en reconocer oportunamente cuándo una variación requiere análisis, cuándo una desviación necesita una acción correctiva y cuándo un resultado exige una revisión profunda de las causas que lo originan.

Porque los problemas rara vez llegan sin avisar.

Lo verdaderamente peligroso es cuando las señales están presentes, pero nadie las escucha.

Muchas veces, cuando se identifican estas señales de alerta, aparece una objeción frecuente: "mi empresa es diferente". En la siguiente entrega analizaremos por qué todas las organizaciones, independientemente de su sector, funcionan bajo el mismo principio de entradas, procesos y salidas, y cómo ignorar esta realidad dificulta la mejora continua.

Próximo artículo de la serie

Parte 2: Tener procedimientos no significa tener control

Por qué documentar procesos es apenas el comienzo y cómo muchas organizaciones confunden la existencia de procedimientos con su verdadera implementación.

Conceptos relacionados: mejora continua, análisis de causa raíz, control de procesos, gestión de riesgos y toma de decisiones basada en evidencia, principios desarrollados por autores como W. Edwards Deming, Joseph Juran, Kaoru Ishikawa y recogidos posteriormente en estándares internacionales de gestión de calidad como ISO 9001 e ISO 15189.

Productividad y Estrategia Consultoría - PEC: Claridad para identificar las señales, Dirección para actuar sobre las causas e Impacto para obtener resultados sostenibles.

Un comentario sobre “Errores de gestión empresarial: señales de alerta que los directivos no deben ignorar.”

  1. OJ Omar Jimenez dice:

    Me parece muy interesante , y bien explicado , muchas gracias ingeniero por la información, e ilustración.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este campo es obligatorio

Este campo es obligatorio

Este campo es obligatorio

Se ha producido un error al enviar tu mensaje. Por favor, inténtalo de nuevo.

Comprobación de seguridad

Código captcha inválido. Inténtalo de nuevo.

©Derechos de autor. Todos los derechos reservados.

Information icon

Necesitamos su consentimiento para cargar las traducciones

Utilizamos un servicio de terceros para traducir el contenido del sitio web que puede recopilar datos sobre su actividad. Por favor revise los detalles en la política de privacidad y acepte el servicio para ver las traducciones.